¿Realizar un Postgrado en Chile? La Paradoja de la Empleabilidad
En el ámbito académico y profesional, siempre se ha considerado que la realización de un postgrado es una inversión segura y prometedora. La lógica común sugiere que adquirir conocimientos avanzados y especializarse en un área específica debería mejorar nuestras oportunidades de empleo y ascenso en la carrera profesional. Sin embargo, la realidad en Chile parece contar una historia diferente.
La Teoría vs. La Realidad
En teoría, un postgrado debería abrir puertas y facilitar el acceso a puestos de trabajo más especializados y mejor remunerados. Pero en la práctica, muchas empresas e instituciones públicas en Chile están demostrando una renuencia sorprendente a contratar a personas con estudios de postgrado. En lugar de ver a estos profesionales como activos valiosos, a menudo son percibidos como amenazas potenciales para los empleados actuales, especialmente aquellos en posiciones de liderazgo.
La Percepción de la Amenaza
Uno de los factores que contribuyen a esta situación es la percepción de que un candidato con un postgrado podría venir a destronar a los actuales líderes o jefes. La idea de que un empleado más calificado pueda hacer sombra o incluso reemplazar a los superiores genera resistencia. En lugar de aprovechar el conocimiento y las habilidades avanzadas que estos candidatos traen consigo, las organizaciones optan por proteger el status quo, evitando así cualquier potencial "amenaza" a la estabilidad jerárquica existente.
La Desconexión Entre Academia y Mercado Laboral
Otra razón importante es la desconexión entre la academia y el mercado laboral. Las universidades e instituciones de educación superior en Chile continúan promoviendo los postgrados como el camino seguro hacia el éxito profesional, sin alinear completamente sus currículos con las necesidades reales del mercado. Esto da lugar a una oferta de profesionales con habilidades y conocimientos que no siempre son demandados por las empresas.
Falta de Reconocimiento y Valoración
Además, hay una falta general de reconocimiento y valoración de las competencias adquiridas a través de estudios de postgrado. En muchas ocasiones, las empresas prefieren candidatos con experiencia práctica sobre aquellos con una educación avanzada, bajo la suposición de que estos últimos carecen de habilidades aplicables y tangibles en el mundo real.
La Solución: Cambios Necesarios
Para revertir esta tendencia, es crucial que tanto el sector académico como el empresarial trabajen juntos. Las universidades deben ajustar sus programas de postgrado para alinearse mejor con las demandas del mercado laboral, asegurando que los graduados estén equipados con habilidades relevantes y prácticas. Las empresas, por su parte, necesitan cambiar su perspectiva y reconocer el valor añadido que un profesional con postgrado puede aportar.
Conclusión
Realizar un postgrado en Chile actualmente no garantiza una mejora en la empleabilidad, y en muchos casos, puede incluso ser un obstáculo. La percepción de amenaza, la desconexión entre la academia y el mercado laboral, y la falta de valoración de las competencias avanzadas son factores que contribuyen a esta situación. Solo mediante un esfuerzo conjunto para realinear las expectativas y demandas del mercado laboral con la oferta educativa, se podrá asegurar que los estudios de postgrado realmente faciliten el camino hacia mejores oportunidades laborales.
En resumen, es fundamental que tanto las instituciones educativas como las empresas evolucionen para crear un entorno donde la educación avanzada sea vista como un recurso valioso y no como una amenaza. Solo así se podrá aprovechar el verdadero potencial de los profesionales con postgrado en Chile.

